Impulsado por el deseo de dejar testimonio de sus canciones en los lugares que recorre, Marcos Fernández, cantautor mendocino viene construyendo desde 2015 un proyecto artístico tan personal como viajero. La chispa inicial nació al pensar que Violeta Parra nunca pudo grabar un video de Gracias a la vida, y desde allí surgió la idea de cantar sus propias obras en escenarios reales, sin artificios, como registro vivo del paso por cada sitio.

El recorrido comenzó en Quintero, Chile, con la canción Frente a la Bahía de Quintero, registrada y compartida en YouTube. Luego llegaron otros momentos significativos, como Soy de Mendoza cantada en plena montaña, o las primeras grabaciones europeas: Me dejé llevar en la Plaza Mayor de Madrid y Susurros del corazón en el Park Güell de Barcelona. El proyecto tomó fuerza y confianza, sumando escenarios cargados de simbolismo, como Venecia, donde filmó Por eso quiéreme en una góndola, cumpliendo una antigua profecía del compositor Pedro Lo Forte.

La travesía musical continuó por Dinamarca, Suecia, España, Francia e Inglaterra, con registros en lugares emblemáticos como el castillo de Hamlet, los jardines de Versalles y distintos rincones de Barcelona, París y Londres. América también fue parte del viaje: Río de Janeiro, Colombia, Punta del Este, Miami y distintas ciudades de Chile quedaron plasmadas en canciones que funcionan como postales sonoras de cada experiencia.

Este camino artístico seguirá creciendo en abril, cuando el cantautor se presente como embajador cultural de Mendoza en una gira internacional que incluirá Santiago de Chile, Lima, Cusco, Santo Domingo, Playa del Carmen y Ciudad de México.

Antes de ese nuevo desafío, el público mendocino tendrá la oportunidad de disfrutar de su propuesta en vivo este sábado 7 de febrero, a las 21.30 hs., en Vía Véneto, ubicado en Amigorena 78 de la Ciudad de Mendoza. La noche será compartida con los músicos Omar Hernández y Eduardo Campos, en un show íntimo que recorrerá canciones propias y relatos de viaje. El derecho de espectáculo es de 8000 pesos, en una invitación a vivir una velada cargada de emociones, música y sueños en movimiento.





