El Parque Cultural, Recreativo y Deportivo Ventura Segura de La Dormida fue el escenario de la 43ª edición del Festival Nacional de la Cueca y el Damasco, un evento que convocó a cientos de personas, incluidos numerosos turistas que llegaron a Santa Rosa para vivir esta fiesta de renombre. Durante tres noches, la música, la danza y la emoción se apoderaron del público, consolidando una vez más a este festival como uno de los más importantes de la región de Cuyo.

El despliegue artístico fue de primer nivel, donde se presentaron Los Trovadores de Cuyo, Soledad, Ke Personajes y Valentino Merlo, entre otros grandes exponentes de la música local, provincial y nacional. Cada show fue recibido con ovaciones y aplausos, dejando en claro el magnetismo que despierta este festival en cada edición.






Lázaro Caballero: el gran protagonista del cierre
El gran momento de la última noche llegó con Lázaro Caballero, quien con su carisma arrollador y su inconfundible estilo desató una verdadera fiesta popular. Miles de personas, con pañuelos al viento y corazones latiendo al ritmo del folclore, corearon sus canciones en un ambiente de pura emoción y alegría.



El nuevo Parque Ventura Segura
El festival no solo se destacó por su cartelera de artistas y la magnitud de concurrencia, sino también por el impactante marco que brindó el Parque Ventura Segura, consolidándose como un polo de encuentro para el deporte, la cultura y la recreación. Con instalaciones renovadas en cuatro meses y una proyección de obras de gran alcance, el predio se convertirá en el lugar perfecto para albergar eventos multitudinarios.



La intendenta municipal Flor Destéfanis destacó el trabajo en equipo y el espíritu colaborativo de toda la comunidad que hicieron posible el éxito del festival:
“Este evento no solo es un encuentro con nuestra música y nuestras raíces, sino también una muestra del esfuerzo y la dedicación de toda una comunidad que trabaja unida para seguir creciendo.”
El Festival Nacional de la Cueca y el Damasco volvió a demostrar su vigencia y su poder de convocatoria. Con el telón bajado, la emoción sigue vibrando en Santa Rosa, que ya sueña con la próxima edición de esta gran fiesta popular.








