El próximo 4 de mayo a las 20 horas, el Teatro Mendoza se viste de gala para recibir una propuesta artística imperdible: “Don Quijote”, ballet español en tres actos, una reinterpretación que fusiona la tradición del ballet clásico con la energía y el colorido de la danza española.

Inspirada en la adaptación que el célebre coreógrafo Marius Petipa hizo sobre la novela de Miguel de Cervantes, y en la música compuesta por Ludwig Minkus, la versión que dirige Cecilia Zubiría mantiene el espíritu original pero apuesta por una nueva forma de narrar la historia.
Zubiría centra el relato en los amores entre Kitri y Basilio, personajes entrañables que atraviesan enredos y desafíos con ingenio y pasión. En lugar del lenguaje tradicional del ballet, la obra se apoya en la riqueza expresiva de la danza española, aportando una mirada fresca y vibrante que conecta con públicos de todas las edades.
Las entradas ya están disponibles en https://www.entradaweb.com.ar/evento/cfc1f760/step/1
Una cita ideal para disfrutar de la danza, la música y el legado literario de un clásico universal.
Don Quijote. Ballet español en tres actos
Basándose en la adaptación argumental que Marius Petipa realizó de la obra de Cervantes y en la composición musical de Ludwig Minkus, es decir en la obra clásica original, Cecilia Zubiria busca contar la picaresca historia de Kitri y Basilio cambiando el conocido lenguaje del ballet por el rico lenguaje de la danza española.
La obra consta de un prólogo y tres actos. En el prólogo veremos a Don Quijote sumido en sus lecturas y pensamientos hasta que, al recordar a su Dulcinea, decide armarse en busca de una nueva aventura caballeresca.
En el primer acto, en una plaza de Barcelona, la famosa Kitri, se enamora del joven Basilio. Sin embargo Lorenzo, su padre, la obliga a casarse con Camacho, el joven rico del pueblo. Entretanto irrumpe en la escena Don Quijote que llega al pueblo y al ver a Kitri cree ver a Dulcinea. Se crea allí una situación de enredo amoroso entre todos y en medio del caos Kitri y Basilio deciden huir.
En el segundo acto los enamorados, seguidos por Don Quijote, que persigue a “su Dulcinea “llegan a un campamento gitano. Allí disfrutan y bailan hasta que Don Quijote en su idilio los comienza a confundir con gigantes y molinos y cae desmayado al suelo.
Dormido, sueña con Dulcinea y el amor, Cupido. Quiteria (Kitri) lo despierta y le pide ayuda porque vienen Camacho, su padre y el juez buscándolos para realizar el casamiento.
Basilio, astuto, finge su muerte y pide como último deseo la mano de su amada Kitri. Lorenzo y Camacho ante tal situación y viendo a Kitri tan triste acceden. Al casarlos el juez, Basilio se levanta y se une a su amada.
Ya en el tercer acto disfrutamos de la celebración del triunfo del amor y las bodas de Kitri y Basilio.
Una obra fresca para enamorarse, disfrutar y reír apta para todo público.






