La cultura de Mendoza y el folclore nacional se visten de luto. En el día de hoy, se confirmó el fallecimiento de Pocho Sosa, uno de los máximos referentes de la música cuyana y un incansable embajador de nuestra identidad cultural.

Su partida deja un vacío imborrable en los escenarios, pero su voz y su calidez humana quedarán para siempre en el corazón de su pueblo.
Nacido en una tierra que amó y cantó hasta el último día, Pocho Sosa construyó una trayectoria impecable que trascendió las fronteras de la provincia. Con su tonada inconfundible y su guitarra como estandarte, supo llevar el paisaje, el vino, el esfuerzo de los trabajadores y la mística de Cuyo a los escenarios más importantes de la Argentina y del mundo. Su interpretación de clásicos y su constante apoyo a las nuevas generaciones de músicos lo convirtieron en un verdadero maestro del género.

Más allá de sus enormes dotes artísticas y su impecable discografía, Pocho se destacó siempre por su bonhomía, su generosidad y su compromiso con la comunidad. Era el artista que no solo compartía un escenario formal, sino también el que se prestaba a la charla amigable en un patio cuyano o en los encuentros populares, defendiendo la importancia de mantener vivas nuestras raíces.

Seguramente Mendoza Toda acompaña con profundo pesar a sus familiares, amigos y a toda la comunidad artística en este difícil momento. El hombre nos ha dejado, pero su legado musical y su profunda huella en la cultura mendocina permanecerán eternos cada vez que suene una tonada.
Hasta siempre, querido Pocho…








