La mística del rock local volvió a encenderse en una jornada que quedará grabada en la memoria cultural de la provincia. La emblemática banda Raivan Pérez regresó a los escenarios con un show inolvidable en el Teatro Independencia, donde el público colmó la sala para reencontrarse con una de las formaciones más representativas y queridas de la música mendocina. Este concierto especial, que recorrió su vasta historia, prometía emoción, memoria y clásicos inolvidables, cumpliendo con creces las expectativas de los asistentes.

Referente indiscutido del rock mendocino desde los años 80, la banda marcó a toda una generación con canciones que aún hoy forman parte del ADN musical de la provincia. El regreso al escenario adquiere un significado especial al producirse en el mismo mes en que nació el grupo, convirtiéndose en una celebración aniversario que trasciende el tiempo y reafirma el lugar de privilegio que Raivan Pérez ocupa en la cultura local.


Formada a mediados de los años 80, la banda comenzó su camino con una alineación integrada por Darío Ghisaura, Alejandro Moyano, Carlos Pela Mazzanti y Carlos Cordero Rogel, contando con letras a cargo de Rizziero Catapano y otras colaboraciones. Entre 1986 y 1987 grabaron sus primeros demos para difusión en los míticos estudios de Zanessi, logrando que sus canciones se escucharan no solo en las radios de Mendoza, sino también en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.


Su proyección nacional se consolidó tras participar en el Chateaux Rock de Córdoba en 1987 y 1988, año en el que fueron catalogados como banda revelación. En ese mismo 1988, el grupo grabó su único disco de vinilo, titulado Raivan Pérez, bajo la producción artística de Daniel Sais, ex tecladista de Soda Stereo, y el ingeniero de mezcla Peter Baleani en los estudios TMA de David Lebón. Aquella pieza editada por Confluencia contó con nueve canciones y colaboraciones de lujo como Jorge Candia en saxo, David Lebón en armónica y Lisa Sais en coros.


En la noche del Teatro Independencia, la nostalgia se mezcló con un presente arrollador. Con su formación actual, integrada por Darío Ghisaura en voz y guitarra, Alejandro Moyano en teclados, Claudio Benedetti en batería y voz, Anuar Manzur en bajo y Rubén Caballero en guitarra, la banda protagonizó una presentación tan potente como emotiva. El repertorio propuso un viaje por su legado, reviviendo temas emblemáticos como Souvenir americano, Viejas campanas y El globo de Chernobyl.


Fue una velada donde el rock de Mendoza volvió a ocupar el lugar que merece: arriba del escenario, con la fuerza de su historia y latiendo en el corazón de su gente.








