El departamento de San Martín dijo presente en la tradicional Vía Blanca de las Reinas con una propuesta cargada de simbolismo y fuerte identidad vitivinícola. El carro departamental estuvo encabezado por la reina de la Vendimia, Valentina Rosalez, quien se llevó todas las miradas durante su paso por las calles de la Ciudad de Mendoza.

La puesta en escena presentó como figura central a una mujer que simbolizó a la Vid y a la Madre Tierra, origen y sostén de la cultura vitivinícola. Su imagen representó el vínculo profundo entre la naturaleza, el trabajo del hombre y la historia productiva de Mendoza.

En la composición artística, su cabello se transformó en sarmientos que evocaron la herencia de la tierra y la continuidad de las generaciones. Con los brazos abiertos sostuvo un racimo de uvas, símbolo del esfuerzo de los trabajadores de la viña y del fruto de la cosecha, mientras que en la otra mano elevó una copa de vino, representación de la celebración, la identidad y la tradición mendocina.

Durante todo el recorrido, Valentina Rosalez saludó al público y acompañó con alegría el paso del carro departamental, en una noche donde San Martín volvió a mostrar con orgullo su fuerte vínculo con la vitivinicultura y la fiesta mayor de los mendocinos.








